30 años de historia de HSI nos han dado para vivir muchos cambios tecnológicos. Aquí otro artículo sobre nuestra serie “¿Te acuerdas de…?

– ¿Qué haces?
– Limpiar la bola del ratón que no me rueda bien
– ¿La bola?¿Qué bola?…..Wow…

Esta fue la conversación que tuve con un compañer@ la primera vez que vi a alguien abrir la tapita que tenían los ratones por debajo y sacar una bola de unos 2 Cm de diámetro. Me quedé alucinad@ con lo que tenía en las tripas aquel pequeño cacharrillo.

Y así es como funcionaban los ratones antiguamente. Una bola de buenas dimensiones, hacia girar una serie de rodillos que le daban las indicaciones de hacia dónde se movía. Un buen invento que nos cambió la forma de trabajar con los ordenadores.

Y aunque hoy en día cada vez tenemos más tablets y dispositivos táctiles, no hemos abandonado el ratón. Eso sí, ahora sin bola. Ahora ya todos son ópticos. Más precisos y limpios. Porque eso sí que lo tenía la maravillosa bolita. Se apoderaba ella sola de todo el polvo y suciedad que pudiese haber encima de la mesa.

Y en esos ratones había otro elemento, algo más común todavía hoy, que lo acompañaba a todas partes. El cable. Ese cable que nunca tenía la medida precisa. O demasiado corto, y tenías que estar estirando, o demasiado largo, y provocaba que se quedase enganchado por todas partes.

La revolución vino cuando Logitech decidió poner la bola en la parte superior, para poderla mover con el pulgar, y tener la mano fija. El que lo inventó no sé si pasó a la gloria o directamente al infierno. Dicen que una vez que te acostumbrabas era la leche. Nunca lo sabré. No me acostumbré y ahora es difícil encontrarlos.