Desde hace ya mucho tiempo que nos estamos encontrando que los clientes nos llaman y nos comentan su deseo de contratar un servicio de correo electrónico en la nube. Nosotros apostamos por Exchange porque es un sistema robusto, fiable, versátil y con muy buenas prestaciones pero muchas veces luchamos contra ofertas, a priori, muy baratas de Google Apps.
¿Sabéis cuál es la gran diferencia entre Microsoft y Google?
Microsoft crea aplicaciones y las vende. Google vende personas, nos vende a todos nosotros para que las empresas nos bombardeen con publicidad sobre sus productos. Y esto lo hacen controlando nuestra navegación (Chrome), controlando nuestro correo (Gmail), nuestro móvil(Android) y ahora también, controlando nuestras aplicaciones (Apps).
¿O es que pensabais que era casualidad que un día buscas un vuelo a Berlín, y desde ese momento sólo ves ofertas a esa maravillosa ciudad? ¿Se habrán alineado los planetas? Ni mucho menos.
Google hace acopio de toda esa información que consigue a través de sus aplicaciones, navegador y s.o. y la usa para conocer nuestros gustos, aficiones, intenciones etc etc. Sin ir más lejos, correo de Gmail. Fijaos como se os mostrará publicidad muy relacionada con el contenido del e-mail que estés leyendo en ese momento. Algo que debe rozar la ilegalidad seguramente.
Si volvemos al inicio de este artículo, hablaba de la gran diferencia de prestaciones entre Google Apps y Office 365, y después de mucho valorar si valía le pena apostar también por Google Apps, lo tenemos claro. No son comparables.
Microsoft ha conseguido crear unas aplicaciones bestiales para nuestro uso diario (Word, Excel, Outlook….) y herramientas mucho más avanzadas para servidores (WIndows 2012, System Center…)
La cuestión de todo esto es que la gente sólo se fija en el precio, 40€ anuales por una suite completa de aplicaciones «tipo Office» y el correo corporativo, pero al final, y el tiempo nos ha dado la razón, los usuarios de Google Apps usan el correo por 40€ al año y siguen usando su Office en local de toda la vida.

